2 historias sobre el Impacto Social y Personal de las Nuevas Generaciones

2 historias sobre el Impacto Social y Personal de las Nuevas Generaciones

El mercado profesional es como una enorme máquina de hacer palomitas. Mientras por abajo se incorpora talento joven, por la parte superior, salen aquellos a quienes les llega la edad de jubilación.

Conforme más palomita salen por arriba, conforme más jóvenes inician su vida profesional y ganan peso, hay un hashtag que gana posiciones; #Impacto.

Primera historia

Me encuentro con un grupo de jóvenes en una cómoda sala de reuniones de una gran multinacional. Tienen un nivel adquisitivo superior al de muchos profesionales más experimentados. Hacen un buen trabajo y su empresa se lo reconoce. Además, el resto de condiciones laborales son la envidia de medio planeta.  

–¿Cuál es el impacto social de nuestra empresa?– pregunta en alto uno de ellos. Mientras, en el rostro de los demás se dibujan gestos de preocupación.

Parece haber un límite difuso entorno a los 35 años. Conforme sube la edad a partir de esos 35 años, son menos las personas preocupadas por el #ImpactoSocial de su empresa. Hacia abajo; todo lo contrario. Y es que las jóvenes generaciones se ven motivadas por empresas de las que sentirse orgullosas, y el Impacto Social es el factor que más orgullo aporta.

Pero no todo es –tener– un impacto social. A veces, basta con –conocerel impacto del trabajo personal.

Segunda historia

Me reúno con otro grupo de jóvenes directores de proyectos de una compañía “de las de toda la vida”. Se muestran apáticos. Es lo que tiene saberse meros generadores de datos que son transmitidos a su superior… Este, a su vez lo transmite a su superior… y este a su vez a otro más arriba… El único dato que les es devuelto a los jóvenes directores es que los números no son del todo buenos…

Uno de ellos pregunta con retintín –¿Quién piensa que nos importan los números?-

Antes de nada, los profesionales de hoy en día quieren saber el #ImpactoPersonal de su esfuerzo.

Después, sólo después, se preocuparán como nunca lo han hecho por los números de la empresa. Cuando cada profesional fabrica un pequeño ladrillo con el que construir la Gran Muralla China, exigen conocer cuál es y dónde se encuentra su propio ladrillo en el gigantesco muro. Aquel con el que identificarse. Aquel que poder enseñar con orgullo a sus allegados.

Los números son importantes para la empresa, pero los resultados necesitan ser humanizados. Me explico. El profesional quiere conocer cuál es su contribución a ese “algo mayor”. Pero el nivel está muy bajo porque en muchos casos, ni siquiera conocen qué es ese “algo mayor”.

No saben realmente porqué están trabajando, qué impacto tendrá ese proyecto ni tampoco dónde lo tendrá. Y sobre todo, y este es el fin último, necesitan visualizar cuál es y dónde se encuentra el ladrillo en el que con tanto esmero y dedicación han trabajado para contribuir al proyecto en el que trabajan. Exigen conocer su #ImpactoPersonal.

¿Con qué impacto te quedas?

Impacto Social e Impacto Personal; dos valores que influyen en el nivel de compromiso de los profesionales más jóvenes.

Conforme más palomitas salen por la parte superior de la máquina, el #Impacto gana relevancia.

El Impacto Social y el Impacto Personal son métricas válidas del nivel de orgullo que todo empleado siente por pertenecer a su empresa. Ambas, sirven para aumentar el nivel de compromiso de los profesionales.

¿Cuál es el #Impacto de tu compañía?

Me encantaría conocer tu opinión sobre el Impacto Social, el Impacto Personal u otros que consideres que tienen relevancia.  Te invito a que hagas tus comentarios más abajo. Saludos

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