No esperes nada

No esperes nada

No esperes nada, para optar a todo.

Acabas de terminar algo y no sabes hacia dónde ir ahora.

Estás exhausto por un trabajo y además un poco perdido.

Necesitas averiguar cómo y hacia dónde redirigir tu vida.

Quieres encontrar la solución al problema que tanto te atormenta.

Cero expectativas.

 

¿Cuántas veces te ha pasado que has salido a correr y te ha venido una gran idea a la mente?

¿Cuántas veces te encontrabas conduciendo y has tenido un enriquecedor dialogo contigo mismo que te ayudaría a tomar una dirección que no encontrabas en tu vida o en tu trabajo?

¿Cuántas veces ha sucedido bajo la ducha?

No esperes nada, para optar a todo.

Cuando te encuentres delante de la mesa, boli o lápiz en mano, o listo para teclear; no esperes nada.

Cuando te sientes para pensar la solución que buscas, o la idea que te haga moverte mejor; no esperes nada.

Haz exactamente lo mismo que cuando te duchas, conduces, o corres.

Cero expectativas.

Mente libre.

No pienses en nada y a la vez no trates de controlar la mente para que no piense en nada.

Dale libertad al procesador que tienes sobre tus hombros

Déjalo funcionar en modo automático. Lo sabrás porque parece que no funciona.

No esperes nada.

 

Las expectativas son una gran fuente de frustración.

Lo opuesto, la mayor fuente de creatividad.

Así que cero expectativas, y ya me contarás lo que sucede.

Ya sabes.

Cero.

Y a por ello.

No esperes nada, para optar a todo.

Hoy es tu primer día.

Deja una respuesta