Mentalidad en el deporte, Muhammad Ali, FC Barcelona, Atlético de Madrid, Real Madrid

Mentalidad en el deporte, Muhammad Ali, FC Barcelona, Atlético de Madrid, Real Madrid

¿Qué podrían aprender los equipos de fútbol de élite de Muhammad Alí?

En el boxeo, el talento se mide por la medida de la muñeca del boxeador, la amplitud del pecho y el peso. Ali carecía de ese “talento”

Era rápido, pero carecía del cuerpo de un gran boxeador, no era especialmente fuerte y sus movimientos eran demasiado clásicos. Por no decir que no bloqueaba los golpes ni con los brazos ni con los codos y sus golpes, aunque era rápidos eran parecidos a los de aficionado.

El que sí tenía talento era el rival de Alí, Sonny Liston. Era grande, tenia una fuerza tremenda además de mucha experiencia. Iba a ser una pelea ridícula. Tan vergonzosa que la sala se llenó a la mitad.

La rapidez de Ali por sí sola no era suficiente, pero su mente era el punto fuerte. Es decir, su fortaleza no se encontraba en sus músculos, sino en su cerebro.

Ali estudió a su oponente. Estudió el estilo de Sonny Liston, pero además observó el tipo de persona que era fuera del ring. Alí dijo: “Leí todas las entrevistas que le habían hecho; hablé con gente que había estado cerca de él o había hablado con él. Me echaba a la cama y meditaba sobre todo eso; intentaba tener una imagen de cómo funcionaba su mente

La victoria de Alí es parte de la historia del boxeo. Su mentalidad en el deporte, un ejemplo. Un manager llegó a decir de Alí:

-“Él era una paradoja. Su rendimiento físico sobre el ring dejaba mucho que desear… Aún así, su cerebro estaba siempre en perfectas condiciones de trabajo”. Continuó diciendo: “Nos enseñó a todos que todas las victorias vienen de aquí (y se señaló a la cabeza)-

¿Cambió esto la opinión que la mayoría de la gente tiene sobre la relación físico y mentalidad? No. Ahora vemos a uno de los grandes del boxeo, sin darnos cuenta de sus grandes limitaciones físicas y sobre todo de su grandísima mentalidad.

¿Qué sucede en deportes como el futbol, el baloncesto o el balonmano, por citar algunos?

  • El mejor equipo de La Liga pierde con uno de los últimos clasificados
  • El mejor equipo de la Premier League gana 3-0 y termina perdiendo 3-4
  • Un buen equipo de Asobal va ganado de 7 goles al descanso y acaba perdiendo de 3
  • Un gran equipo de La Liga llega repetidamente a finales de Champions League y las pierde repetidamente

Un gran equipo se encuentra jugando el partido del año dentro de una fenomenal campaña. En un determinado instante pasa por un mal momento y de repente todo parece derrumbarse. No son capaces de reponerse rápidamente durante el partido. Todo va a peor. Algunas de las más grandes estrellas parecen ser colegiales (¿ya no son estrellas?)…Acaban perdiendo.

  • ¿Fue un problema de forma? Rebosaban físico.
  • ¿Fue un problema de talento? Imposible, el equipo estaba lleno de talento.
  • ¿Fue un problema de táctica? En absoluto.

El problema suele ser uno de los tres anteriores, sin embargo, es vital poder entender una distinción. El error es apuntar al problema, y no a la causa. Es decir, la causa que produce el problema. Cuando tratamos de cambiar el signo del partido, tratando de solucionar el problema, se suele fallar. Porque hay que solucionar la causa que produce el problema, y no es otra cosa que la mentalidad.

La mentalidad en el deporte hace que nuestro físico, el resultado de nuestro talento o la táctica se vengan a bajo tras un error. “No den pie con bola” decimos. La solución pasa por recuperar la mentalidad primero. Sin ella, lo demás no funcionará.

Tampoco es acertado decir que les “faltó motivación” (habitualmente).

La motivación es un factor en el que no debemos confiar, porque es volátil y efímera. Desaparece a gran velocidad cuando las cosas van mal porque no nos aporta respuestas ni soluciones. No entendemos lo que sucede y se vuelve en nuestra contra.

Lo explicaré con un ejemplo. Recientemente se hizo un estudio en pacientes con problema de corazón a los que se les aconsejaba cambiar una serie de hábitos, por el gran riesgo que corrían de morir. Las encuestas indicaron que sólo uno de cada siete siguió las indicaciones médicas en su totalidad. Nadie debería tener más motivación en el mundo que una persona que se juega su vida, y sin embargo, ¡ni siquiera esa motivación funciona!

No es un problema de motivación, es un problema de mentalidad.

La mentalidad en el deporte, cuando es la adecuada no sólo ayuda a mantener buenos resultados en el tiempo. La mentalidad correcta ayuda a los equipos a:

  • Evitar caer en espirales de desconfianza, que a los pocos partidos acaban en crisis.
  • No perder contra todo pronóstico en el partido en el que te lo juegas todo.
  • Rehacerte rápidamente de un duro revés durante un mismo partido y reaccionar a tiempo.

Los grandes equipos no suelen tener un problema de forma, ni de motivación, ni de táctica ni de físico… suelen tener un problema de mentalidad… enmascarando en problemas: de forma física, táctica o falta de motivación.

-“Él era una paradoja. Su rendimiento físico sobre el ring dejaba mucho que desear… Aún así, su cerebro estaba siempre en perfectas condiciones de trabajo”. Continuó diciendo: “Nos enseñó a todos que todas las victorias vienen de aquí (y se señaló a la cabeza)-

La mentalidad en el deporte, aquella que nos permite ganar, se entrena todas las semanas, porque todos los días queremos ganar y porque nunca sabes el momento en el que serás golpeado duramente, tus cimientos se tambalearan y tendrás que ser capaz de reaccionar en cuestión de minutos. Esa es la diferencia entre el fracaso y la gloria.

Entrenar una mentalidad ganadora es el camino,  la suma de mentalidades, lo que marca la diferencia.

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Me encantaría conocer  tu opinión sobre la importancia de la mentalidad en el deporte de élite.  Te invito a que hagas tus comentarios más abajo. Saludos

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