5 Lecciones de Liderazgo con Hijos Aplicables en el Trabajo

5 Lecciones de Liderazgo con Hijos Aplicables en el Trabajo

Hay quien cree que si no naces líder, no puedes serlo. Hay quien piensa que los líderes, nacen y que por tanto no se hacen. Verás. Conozco docenas de padres y madres que no dirigen una gran compañía. Ni siquiera a equipos de profesionales. Sin embargo, te puedo asegurar que sus habilidades de liderazgo son muy superiores a personas con cargos de gran responsabilidad. No nacieron líderes, pero la necesidad sacó afuera aquello que llevaban dentro y lo desarrollaron a través de los años. Liderar no es dirigir una empresa del IBEX. Tampoco es algo exclusivo del ámbito profesional.

El liderazgo es un concepto universal, cuyos principios funcionan exactamente igual en la familia que en la empresa. Así que hoy voy a darte una perspectiva muy familiar y a la vez perfectamente aplicable en el ámbito profesional. 

Quizá, en el fondo nacemos más  líderes de lo que luego somos. En algún momento, otros factores nos hacen perder esa condición.

Te presento las 5 Lecciones de Liderazgo con Hijos, Aplicables en el Trabajo:

1. Lo que hiciste ayer, no valdrá hoy.

Cada día llega con un nuevo cargamento de expectativas puestas en ti. No hay día que no te exijan nuevos compromisos por tu parte. Por eso decimos que el liderazgo no se desarrolla en un día, sino diariamente.

2. Siempre que das, recibes al menos una vez

Sólo dar ya nos produce satisfacción. Si además el dar es respondido con un agradecimiento inesperado, será doblemente gratificante. El liderazgo es una servidumbre. Se basa en dar a los demás para desarrollarlos y a la vez permitirles obtener los mejores resultados. A los hijos hay que darles, igual que a tus compañeros de trabajo, y cuando lo haces, recibes… al menos una vez.

3. Atribúyeles una virtud para que la puedan adquirir

Una de las mejores maneras de estimular a los demás y hacer que se sientan bien consigo mismos es mostrarles quiénes podrían ser. Si además es un atributo que les gusta, que pueden desarrollar y que en el que nunca había pensado, la sorpresa y la excitación está servida. Demostrarán que son poseedores de ese atributo, para lo cual se esforzarán.

4. Mide tus palabras porque tarde o temprano, tendrás que cumplirlas

La estrategia de decir sí solo para quitártelos de encima y evitar que te lo repitan un millón de veces, es un arma de doble filo. Es como un boomerang. Vuelve y si no estás hábil, te golpea con fuerza. Si dijiste, sí y no cumples, atente a un consejo de guerra. La alternativa es tener el coraje de decir no. Sí, el liderazgo requiere de toneladas de coraje.

5. Cada niño tiene algo que le encanta, encuéntralo y habrás dado un gran paso

En realidad, no les suele gustar una sola cosa, así que eso facilita la tarea. No obstante, gran parte del éxito de esta lección, es simplemente el demostrarles la atención que en el fondo andan buscando. Como habrás adivinado, en el fondo estamos hablando de relaciones y encontrar algo que les guste, será un buen comienzo. Será un buen tema sobre el que conversar o una herramienta muy útil para cuando sea necesario… pueda que sea algo bueno con lo que negociar.

Bonus: Superar sus expectativas, te dará crédito

Son duros, son exigentes, no se cansan de pedir, pero cuando superas sus expectativas es como cuando te escriben una recomendación o te dan 5 estrellas por tu trabajo. Es algo que siempre queda para el recuerdo, y ellos recordarán cada vez que superaste sus expectativas. El recuerdo positivo nos da crédito. Igualmente pasa cuando superas las expectativas como profesional, te volverán a comprar tu idea, producto, servicio en la siguiente oportunidad sin escuchar a nadie más.

Niños, profesionales, da igual. El liderazgo está inseparablemente unido a la condición humana. Es un concepto universal arraigado en el comportamiento hasta tal punto, que los principios del liderazgo producen resultados predecibles. Tu hijo podría ser tu cliente, un compañero de trabajo o viceversa. Los fundamentos del liderazgo aplican del mismo modo. Si alguna vez tienes dificultades para entenderte en alguno de los dos ámbitos, el profesional o el familiar, prueba a preguntarte ¿qué es lo que debería hacer si estuviese en el otro ámbito? Si mi hijo fuese mi compañero, o si mi compañero fuese mi hijo. Funcionará.

1.- Lo que hiciste ayer, no valdrá hoy.

2.- Siempre que das, recibes al menos una vez.

3.- Atribúyeles una virtud para que la puedan adquirir.

4.- Mide tus palabras porque tarde o temprano tendrás que cumplirlas.

5.- Cada niño tiene algo que le encanta, encuéntralo y habrás dado un gran paso.

6.- Bonus: Superar sus expectativas, te dará crédito.

Quizá, antes de buscar cómo afrontar un reto profesional podrías darle otro enfoque pensando en niños pequeños. Seguramente encontrarás respuestas que se te estaban escapando:

  • Si tu próximo reto fuera con un niño ¿Cómo lo enfocarías?

Me encantaría conocer tus experiencias de liderazgo con niños que sean de aplicación con los mayores o quizá tu perspectiva más personal sobre este tema.  Te invito a que hagas tus comentarios más abajo. Saludos

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